Una nota sobre invertir para los que no saben (mucho) de invertir

Vamos a hacer un recorrido por los puntos más importantes sobre la inversión en startups hoy, y nos encantaría que nos acompañen.

Hablemos de invertir. En emprendimientos tecnológicos más propiamente dicho.

Para esos que en este momento están pensando “¿quiénes son estas personas para venir a explicarme cosas sobre invertir?”, les queremos contar sobre nuestra experiencia: Somos inversores, entusiastas y fomentadores de esta actividad. Primero con el Mendoza Demo Day y luego con Embarca, formamos un fondo de inversionistas que se abrió a capitales privados, nos unimos a ARCAP (o sea, la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla, que como dice su web es la asociación sin fines de lucro que tiene el objetivo de promover el desarrollo de la Industria de Capital Privado en Argentina), participamos de capacitaciones y reclutamos y educamos nuevos perfiles en el Club de Inversores Embarca. Somos un poco nerds del tema y les prometemos que es muy interesante. Vamos.

Durante la redacción de la nota van a ver que hay muchas preguntas que se responden a continuación. Es un poco así como creemos que hay que acercarse al mundo inversor: preguntando, averiguando, leyendo, escuchando y debatiendo.

Primero lo primero: definiciones básicas y muy grosamente explicadas entre Venture Capital y Capital Semilla. El capital semilla se refiere a aquel que busca financiar ideas de emprendimientos que están en fase inicial y necesitan esa inversión para arrancar. El capital de riesgo, venture capital o capital emprendedor (sí, todo se refiere a lo mismo) es la forma de financiamiento para los emprendimientos jóvenes, innovadores y de alto riesgo. Es una inversión a largo plazo, en la que el equipo inversor brinda su dinero pero también su conocimiento y mentoría y por la que a cambio, el equipo se queda con porcentaje minoritario de acciones (a esto le decimos “equity”) de la startup.

¿Cómo funciona invertir? Observar, analizar, seleccionar, invertir, acompañar, esperar, recibir. ¿Lo dijimos muy rápido? Acá va con más detalle.

Primero se observa el escenario de emprendimientos tecnológicos, quiénes se están destacando y qué actividades están teniendo mayor auge. Por ejemplo, según uno de los últimos informes de la ARCAP, en el 2019 el capital semilla invirtió más en fintech, saas, e-commerce, agtech, biotech y smartcity. Y el capital emprendedor se fue mayormente a los sectores de fintech, biotech y healthcare.

Pausa momentánea. Nos parece súper importante detenernos con un pequeño detalle que estamos describiendo muy por encima: ¿Hay tendencias de inversión en startups en Argentina? ¿Qué sabe el granero del mundo sobre empresas tecnológicas? No poco. Históricamente Argentina compartió con Brasil el liderazgo del ranking invisible de cantidad y desarrollo de emprendimientos tecnológicos. Ya a final de los 90’s – mientras muchos mirábamos Dibu como el gran adelanto tecnológico – el país se posicionaba con empresas como MercadoLibre, Despegar, Patagon o Globant. La punta actual la lleva Brasil, pero Argentina es uno de los países más pujantes de LATAM en este contexto. Los datos duros los marca ARCAP en su informe de enero: “La industria de Capital Emprendedor en Argentina muestra un crecimiento continuo en los últimos años. El monto invertido se multiplicó por más de 11 veces entre 2016 y 2019, crecieron la cantidad de gestores de fondos más de 30% en el mismo periodo y la relación inversión/PBI creció más de 4 veces”.

Luego se analiza y se selecciona. Se ven las startups más prometedoras, que mejor pueden hacer uso de esa inversión, proyectando mentalmente cuáles pueden ser los éxitos de los próximos años. ¿Qué se analiza? Embarca por ejemplo tiene sus propios criterios de inversión: equipo, impacto (escalabilidad), modelo de negocios, innovación y conocimiento del cliente. Por eso los formularios de aplicación a Embarca son extensos ¿ven? Lo que necesitamos saber excede lo que podamos averiguar viendo sus redes sociales, necesitamos datos e ideas a futuro. En este punto se eligen “los finalistas”. Los que ingresan al reality show previo al gran premio. Es lo más común que este tipo de fondos se destinen a pequeños grupos de emprendedores, no solo a un emprendimiento. Lo que sigue entonces es la inversión y la guía. En nuestro caso, acá entra nuestro programa. Como inversores “formamos” a estas startups y les brindamos herramientas para continuar su crecimiento (ya hemos hablado de nuestro programa en el último EmbWrike). Los fondos que no son aceleradoras, realizan este acompañamiento con sus propios modelos.

Bueno, ¿y entonces? ¿Listo? No, no. Ahora esperamos. ¡Paciencia inversores! La clave está en entender los tiempos y respetar la estrategia planteada. Los ciclos son de 10 a 12 años. La inversión se hace y se comienza a recibir beneficios en el futuro cercano, pero se termina de materializar toda la ganancia al final del ciclo. Sí, 10 años suena muy lejano pero ¿es tanto tiempo? El escándalo de WikiLeaks o el rescate de los mineros sucedieron hace exactamente hace 10 años y parece mucho menos. No todas las startups van a generar ganancia, y está bien. Por algo le dicen Capital de Riesgo, porque literalmente es una industria de muy alto riesgo. Ya recién decíamos que mucho depende de la proyección mental, sin tanto resultado certificado y con mucho power point de proyecciones. Pero, y aquí está la golosina del asunto: si bien el riesgo es alto, el retorno también lo es.

Nos queda solo un tema que queremos destacar en este EmbWrike. El valor de invertir en tecnología versus invertir en cualquier otra cosa. Para nosotros adentrarse en el ámbito tecnológico y sus desafíos, es ser parte de las innovaciones más prometedoras y adelantarse a los grandes cambios que se avecinan en el mundo. La rentabilidad creemos que, además de en los números, está en resolver los problemas de nuestro presente. Invertir en tecnología es ser parte del futuro, es sembrar una semilla. Encontramos acá más motivación que en la inversión en bonos. Porque creemos que el avance necesita aliados. Esos queremos ser.

¿Prefieren que lo digamos más numérico? Dato 1: la tecnología es un mercado que en general crece independientemente de la macroeconomía, te aísla y permite que las recesiones y crisis nacionales no te alcancen (tanto). Dato 2: supongamos que sos un inversor o empresario que viene de otro palo. Que la tecnología te resulta ajena y lejana. Pensalo así: las startups y empresas tecnológicas comienzan a ser las más valiosas. Esas están ganándole terreno a todo lo demás. ¿Vas a quedarte afuera de este mundo? ¿Cuál es tu mejor opción? Sumarte, unirte a lo que puede competirte. Cuando sos parte no es amenaza, es ganancia.

¿Tengo que ser economista para invertir? No. ¿Puedo participar del fondo de Embarca si nunca lo hice? Sí. Nuestro objetivo es trabajar por el Ecosistema Emprendedor Mendocino, y no solamente por los emprendedores, también por los inversores ¿cómo podríamos hablar de expansión sino? Si te interesó este tema y querés saber más, el próximo 26 de marzo vamos a dar un curso especial para inversores: “Programa de introducción al Venture Capital para Inversores”, pronto publicaremos toda la info y links de inscripción. Atenti a nuestras redes.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *