¿Cómo es acelerar con Embarca?

Queremos contarles qué hacen los equipos durante los 5 meses que están en Embarca, y juramos que será entretenido leerlo.

Esta nota iba a empezar con una analogía de aprender a acelerar un auto y acelerar tu startup. Teníamos la comparación perfecta. Decía así:

Cuando se aprende a manejar, una parte esencial es entender cómo manejar la presión de los pedales. Todos nos trabamos y pusimos nerviosos haciéndolo. Hubo que probar y probar. Soltar muy despacio el embrague mientras se aprieta con suavidad pero decisión el acelerador. Es un proceso que necesitamos que nos expliquen, nos tengan paciencia y nos vuelvan a explicar. Un poco así es acelerar una startup. Hay que soltar muy despacio la etapa de “proyecto de amigos”. Dejar ir los miedos, la mente chica, la negatividad y en cambio presionar el futuro: hacer presión en los objetivos y en la posibilidad de escalar. No se puede hacer solo este aprendizaje, y para eso está Embarca. Para que un emprendimiento deje de estar en marcha y comience a moverse.

Es una gran analogía, ¿no? Después nos dimos cuenta de que ahora los autos son automáticos e íbamos a quedar como unos oldies. No chicos. Así que vamos de nuevo. Dejemos la poesía de lado y concentrémonos: queremos contarles cómo es acelerar.

Acá arriba se ven unos emprendedores corriendo globos, pero lo cierto es que embarcar es mucho más que eso.

Tenemos un programa propio. Lo perfeccionamos batch a batch, cada uno es diferente, pero el corazón es siempre el mismo: le damos herramientas y les mostramos el camino a startups tecnológicas para que vuelen de Mendoza hacia el mundo.

Vamos a explicarlo de forma clara y concisa. Tampoco queremos ser de esa gente que no sabe hablar de otra cosa que su trabajo (pero lo cierto es que amamos lo que hacemos, hashtag cliché).

El programa Embarca dura 5 meses aproximadamente. Tiene una estructura fija de mentorías y actividades puntuales para las startups embarcadas. Y se complementa con encuentros, charlas y jornadas que se van coordinando durante los meses del programa en las que participan también los embarcados de programas anteriores, porque once an embarcado always an embarcado. Por ejemplo: en enero hicimos un encuentro de Sociocracia Práctica y participaron emprendedores de todos los programas, pero las mentorías de negocio las están haciendo solo Interbrain, Pul, Publinet y Máquina Capital, porque todos los embarcados anteriores las hicieron en su momento. ¿Entienden la onda? Ya lo captaron.

Se empieza por el principio: entender a dónde ir. El primer mes definimos objetivos, armamos el FODA, el Canvas y el Golden Circle (que tiene nombre de reality pero básicamente es el propósito del emprendimiento).

Y cuando tenemos esa estructura armada y definida, la llenamos de contenido. Tenemos mentorías de negocios, de ventas, de tecnología, de marketing. Aprendemos inglés, practicamos oratoria, desarrollamos un pitch efectivo. Hablamos con expertos y referentes de cada campo.

Al final el resultado es una startup con una identidad definida (nota: ¡varios emprendedores han cambiado de nombre durante el proceso!), que sabe qué vende y a quién, que tiene una idea de cómo hacerlo, que tiene un plan de escalabilidad y que sabe la inversión que busca. Una startup que puede pararse frente a inversores y está listo para salir al mundo.

Y por último llega la inversión, claro. El fondo semilla de Embarca es mixto: tiene capital público y está abierto a capital privado. Ellos son los que invierten en el futuro de cada startup que pasa por la aceleración. ¿Les interesa este tema? A nosotros sí. Tenemos un Club de Inversores y trabajamos mucho para fomentar la inversión en tecnología en la provincia. La próxima nota charlamos de esto.

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